Los puertos de paso desde la Cordillera Cantábrica hasta la Meseta: Estacas de Trueba I

 

 

Hoy en Merkabici continuamos con nuestra sección sobre los puertos que te permiten subir a la meseta desde la Cordillera Cantábrica, intentando, como siempre, ayudarte de cara a tus salidas cicloturistas. Y lo hacemos con el que muchos consideran como el puerto más bonito y espectacular de Cantabria: el Puerto de Estacas de Trueba. Un alto quizás no muy impactante por sus números, pero que esconde paisajes y dureza suficiente como para merecer una atención por tu parte.

 

Vamos a empezar precisamente por los datos. El Puerto de Estacas de Trueba, sube desde la pintoresca localidad de Vega de Pas hasta la cima, situada a 1166 metros de altitud, salvando un desnivel de casi 800 metros en algo más de 14 kilómetros, lo que da una pendiente media cercana al seis por ciento. Insistimos en que, aunque por números este puerto pudiera parecer no demasiado impactante sí que resulta de entidad cuando nos encontramos dentro de su subida, especialmente por lo sostenido del esfuerzo. Así que no se te ocurra confiarte y ve bien preparado para su ascensión.

 

Como dijimos la subida comienza en Vega de Pas, precisamente en el cruce que lleva también al Puerto de La Braguía. Esta es una de las características de Estacas de Trueba, puerto perfectamente enlazable sin un metro de llanos con otros colosos como La Sía y Lunada, y que tan sólo está separado de El Escudo y Matanela por un puñado de kilómetros. Una zona, pues, perfecta para realizar salidas durísimas.

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En ese mismo cruce hay una fuente donde deberemos reponer agua, ya que durante toda la ascensión atravesaremos una zona aislada, sin pasar por ningún centro de población, y con tan sólo una fuente situada a unos pocos cientos de metros de la cima. Si a ello añades que ni un solo árbol servirá para darnos un poco de cobijo, ya que la zona es de pasto bajo, comprenderás que el agua será totalmente necesario en días de mucho calor, donde el sol puede llegar a ser un auténtico infierno.

La subida es rectilínea y constante, presentando unos dos primeros kilómetros algo más suaves, y situándose a partir de ahí siempre en torno al seis por ciento. A la altura del kilómetro cuatro pasaremos por el desvío a la Estación de la Engaña, un antiguo proyecto ferroviario abandonado de mediados del siglo XX, que permite al visitante (deberemos desviarnos un kilómetro a mano derecha) visitar los edificios en ruinas de la estación y, tras caminar un par de kilómetros, enfrentarnos al imponente túnel de la Engaña, en su tiempo el más largo de España con sus casi seis mil metros, y que hoy en día puede visitarse, extremando las precauciones, a pie y en bicicleta. Eso sí, no se puede cruzar completo, puesto que hay un desprendimiento casi en la salida de la parte burgalesa, y desde luego no es una excursión para personas con cierta claustrofobia…pero si no sufres de esa dolencia está totalmente recomendado.

 

Mañana te seguimos contando cómo es este puerto.

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