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Merkabici

Saliendo en bici

2 marzo, 2014
 

Hay que ver, menudas piernas llevo hoy, no hay quién me pare. Si ese repecho de ahí atrás lo subí con el plato grande…bueno, casi hasta arriba, y las manos en la curva del manillar, como los grandes, que a esta velocidad ya oponemos mucha resistencia al aire. La verdad es que con lo malo que ha hecho estos días atrás da gusto salir con el sol que hace. Y sin manchar la bici, que no veas luego cómo fastidia tener que limpiarla enterita. Y la cara en casa, que esa es otra, cuando llegas marrón entero y te toca cambiarte en el descansillo, los vecinos mirando y susurrando si serás un poco rarito.

 

 

Ahora que lo pienso esa carreterita de ahí a la derecha no me había fijado nunca en ella. Venga, vamos para allá, que todavía quedan unas horas de luz.- Además, Manolo me dijo que por esta zona había una rampa bestial, y me gustaría ver qué tal va el triple plato. Pues hala, no me lo pienso, tengo tiempo, y hoy además estoy que me salgo.

 

Pues sí que es dura esta cuesta, la verdad…a ver el triple plato…vaya, no entra, a subirla entera con el 39 y el  26 atrás…nada, un poco clavadito, pero no pasa nada. Vaya, ahora se va un poco el asfalto y tenemos tierra, serán unos metros, yo tiro para adelante. La verdad es que cada vez estoy más clavado.

 

Pinta Mal El Asunto
Pinta Mal El Asunto

No se acaba este camino, y encima ahora las zarzas casi me tocan los brazos. Y lo peor es que tengo que tirar para adelante, porque esa cuesta tan empinada y llena de barro no me atrevo a bajarla con la bici de carretera, y andando con las babuchas seguro que me caigo al suelo y luego ya verás qué bronca en casa. Pero bueno, para eso hemos venido, intentaré evitar los espinos, aunque ahora que lo veo parece que el cielo ya no está tan arriba.

 

Joer con el caminito. La bicicleta llena de barro, yo ya sin gafas porque las tenía marrones, y encima las patas las tengo llenas de arañazos. Ya verás cuando pille a Manolo, le voy a decir dos o tres cosas sobre sus cuestas y sus rampas. Y ahora este charco enorme…nada, nada, la bici al hombro y tiro para adelante. Lo peor es que ya casi no se ve del todo bien, y empiezo a tener bastante frío.

 

Anda mira, una casa…cuidado con el perro, bien, a lo lejos se ve la carretera, pero espera, aquí acaba el camino…vaya…Bueno, a llamar a casa, sí cariño, sí, espera que te indico…sí, bueno, un poco sucia, la verdad, trae una manta para el coche…no, no estoy loco…sí, vale, ya hablaremos de esto en casa…vale, estabas preocupada…ok, te espero aquí.

 

Ya VerÁS QuÉ Bronca En Casa...pero Con Una Sonrisa...
Ya VerÁS QuÉ Bronca En Casa&Hellip;Pero Con Una Sonrisa&Hellip;

Bueno, me siento en el suelo a esperarla, que tardará todavía un rato, y además ya estoy de barro hasta arriba, total, qué más da. La verdad es que mola el camino este, pena de no haberle conocido antes, porque una aventura de estas siempre viene bien. Cuando vea a Manolo le digo si conoce algún otro igual.